Alessio: Contemplar su bello rostro me tenía embobado, no entendía que diablos me estaba pasando, y, tal vez la falta de sexo ya me estaba pasando la factura, aunque con Leonora hasta eso estaba aburrido, así que, sin más, le eche la culpa a eso, a mi falta de sexo durante casi dos semanas y media. –Este lugar es fascinante, ¿las bodegas? –pregunto con tal inocencia, asombrada y con los ojos grandes contemplando lo que había alrededor de la hacienda. –parte bodegas, los viñedos y mi hogar, Pola, eso es todo lo que es mi imperio vitivinícola. Ella carraspeó y dijo algo inaudible, pero no quise preguntar, no quería parecer un ridículo exigente en cualquier tema después del acto tan loco que me había hecho en el auto. Aparque el auto enfrente de la finca, me baje rápidamente y le abrí

