—Puedo ayudarle en algo señor Eisth —Le pregunte al escuchar la puerta cerrar. —Me gustaría hablar contigo, pero antes me quiero saber que quería mi madre. No respondí al instante recogí la botella y demás cosas y las lleve a la cocina. —¿Maya? —¿Cenaste? —Fue mi respuesta. —No, pero podrías responder —pareció preocupado. —Solo quería conocerme mejor, lo cual es una tontería porque su querido hijo ya no me quiere cerca —Puse a calentar la comida mientras lo escuchaba suspirar. —Eso no es cierto Maya, se que estos dos días he estado distante, pero no es ese el motivo —Se escucho sincero, pero merecía un escarmiento por tratarme tan feo. —No se disculpe señor, dejo muy claro nuestra relación, usted es el jefe y yo solo una colaboradora más..... Supongo que esta aquí por algo de traba

