Andrew El matrimonio no era lo mío, pero me casé. Amar no estaba en mi planes, pero aquí me ves, derritiéndome por esa chica de ojos verdes, cayendo de rodillas a sus pies solo porque me sonríe. No pensé que nunca encontraría este equilibrio con Clara, cuando nos casamos en mi cabeza se plantearon millones de escenarios, tantos como eran posibles, en algunos la convivencia era amena, ella en una habitación, yo en la otra, nos veríamos en ocasiones y los dos años pasarían tan rápido como llegaron. No voy a negar que aquello me decepcionaba un poco, es que yo babeaba por esa mujer desde que era una niña y tenerla tan cerca y no poder tocarla era algo que me ponía un poco nervioso, triste, acabado. Pero entonces mi padre tuvo la primera idea buena en su vida, poner un empleado conocido,

