Ciara Luego de esa pequeña declaración, Ángel y yo volvimos a la mansión, pues realmente de nada me valía quedarme en la editorial cuando el Jefe ahora es mi esposo y el me pidió volver -¿Te gustaría comer algo?- pregunto apenas entramos El me mira y niega -No, prefiero quedarme aquí contigo- dice el señalando el sofá Yo sonrió y asiento, llevo su silla de ruedas hasta el sofá y yo me siento a su lado, enciendo la tv para por lo menos entretenernos con una película pero de repente siento como el me toma de las mejillas para que lo mire -Eres tan tierna- dice mientras escanea mi rostro Yo lo miro con mi rostro más rojo que un tomate al escucharlo -Gracias- digo con un poco de dificultad por como me tiene sujeta No me da tiempo a decir nada más cuando siento sus labios sobre

