Los hermanos llegaron a lo más alto de la ciudad y empezaron a aullar de manera que sus aullidos llegaran hasta donde estaba su hermana. Ya se acercaba la una de la mañana ya habían pasado casi una hora del trance de Ashley. Lizzie se limpió las lágrimas estaba dispuesta a recuperar a Ashley a pesar del resultado del encuentro. Los ojos de Ashley empezaron a mostrar un par de lágrimas y de vez en cuando convulsionaba, como si parte de los golpes que recibía del otro lado también se estaban transmitiendo en su cuerpo humano. Markus y Laurence se acercaron a la habitación se había mantenido lejos, pero presintieron que algo ocurría. Lizzie con sus ojos llorosos los vio y no quiso decirle nada. —Vamos a hablarle—propuso Markus. Eso tal vez la haga sentir bien y darle la fuerza que ell

