Lizzie se movía de un lado a otro y de repente recordó que estaba en la sala escuchando música y siguiendo su viaje psicodélico. Escuchaba ruido a los alrededores, aunque seguía todo oscuro ya que en esa región los inviernos son oscuros. Pueden ser las ocho de la mañana y no verás ni un pequeño rayo de sol. Cayó en la cuenta que estaba en la habitación en la cama que le habían preparado las hijas de Susan. A su lado estaba Ashley profundamente dormida, pero parecía que estaba desnuda y con una venda cubriendo su hombro izquierdo. La mujer se levantó poco a poco hasta sentarse en la cama, sentía como si hubiera despertado de un largo sueño. Aún estaba soñolienta, revisaba su reloj y este marcaba las diez de la mañana. Fue al baño a lavar su cara. El agua estaba helada y en esas condicion

