Eran varias hembras dominantes que habían llegado a la cabaña alrededor de las cinco. Laurence se convirtió y empezó a gruñir. No entendía que hacían todas esas lobas cerca de la cabaña, sabían que iban a venir unas visitas, pero Ashley nunca especificó quiénes eran. Al rato llegó Lizzie y pudo percatarse de quienes eran. Fue cuando se dirigió a Laurence al ver que estaba a punto de agredir a las invitadas. —Vamos cuñado, necesito que te calmes. Ashley había hecho una promesa a Sara, tal vez la presencia de sus hijas se deba a un acuerdo entre ellas. Ellas son las hijas de Sara Briden, así que debes dejar que ellas entren. Laurence al escuchar a Lizzie se calmó y permitió que entraran aquellas hembras mientras ellas tomaban posesión una poso su firme mirada sobre él. Se trataba de Mic

