Patrick recorría rápidamente el bosque, le encanta mucho el área cercana donde viven sus hermanos, pero prefería estar aislado con su padre. El invierno ya estaba azotando el territorio. A los lobos Orgin el pelaje les cambia un poco para resistir las bajas temperaturas que estaban azotando el noroeste. El lobo se detiene para tomar agua en un riachuelo del bosque, unas gotas de sangre tiñen el agua, esa vieja herida que es casi imposible sanar sigue atormentando a Patrick. A su mente salta las palabras de esa demoníaca loba dominante que ha estado odiando año tras años por condenarlo a vivir con esa dolencia. “Solo yo puedo curarte. Mientras más te resistas esa herida crecerá y no podrás continuar. Solo entrégate”... Patrick se apresuró en llegar a su casa, para colocar el remedio

