Patrick besaba desesperadamente los labios de Rachel, quería comérselo con los besos apasionados que le daba. Tenía años sin tocar a una mujer después que su novia fue asesinada por Kimky. Así que dejó que su lado salvaje sin prejuicios devorase a la mujer que tenía frente a él. Así que no se limitó a disfrutar el momento a pesar de que no quería ser el marido de una hembra dominante y mucho menos el de Ashley. —Déjame oler esa preciosura que tienes entre las piernas. Hace tiempo que necesito tener una en mi boca. Patrick levantó a Rachel y la puso en la cama, ella se mantenía en silencio no quería que su voz la delatara. Empezó a oler sus genitales y lamer su clítoris. Quería quitarle ese camisón, pero ella se lo impedía, temía que el olor de Ashley se desvaneciera. Los gemidos de l

