Lizzie quedó emocionada con la visita de Ashley, el mal sabor de los comentarios sobre ella y como había quedado su compañero de vida se le habían pasado. Incluso varios de los brebajes, pomadas y tónicos que les había proporcionado habían ayudado a que su marido se recuperará. Sus palabras de alientos y arrepentimientos por su actuar tan violento, libero un poco a su amado. La mujer seguía hablando, pensaba que su marido estaba cerca, mientras ella guardaba lo que había sobrado de la comida, limpiando la vajilla que usaron y revisando que les quedó de alcohol. —Sabes John, voy a levantar un mapa de la ubicación de la manada de Sara Briden para Ashley. Tengo esa información en la biblioteca, quiero ayudarla a liberar esta manada de tan cruel destino. ¿John estás cerca?—preguntaba Li

