EMERY… Es hermoso Pienso mientras le ayudo con el nudo de la corbata reponiéndonos luego de nuestro inesperado y satisfactorio encuentro de hace un momento. Reprimo una sonrisa al ver lo tierno que se ve con la cabeza un poco levantada facilitándome el trabajo. - Creo que no tienes cuenta, mi pequeña hada – habla tomándome de la cintura sentándome de nuevo en el escritorio. – pero nos están esperando fuera. - ¿Qué? – pregunto echándome un poco hacia atrás para verlo a los ojos, pero él sonríe antes de darme un beso fugaz. - No diste cuenta – afirma divertido haciéndome fruncir el ceño mientras vuelve a inclinarse dejando un beso en la punta de mi nariz – Dove me vio enterrado hasta las bolas en tu estrecho y delicioso coñito – se me eriza la piel y siento que

