Muchos años antes... Un pequeño Harrison de nueve años, de cabello color trigo y tormentosos ojos azules estaba ofuscado en el patio de su casa, tan tan molesto...estaba pisando sapos hasta reventarlos. Allí lo encontró Lenora...ella había escuchado la discusión con su padre. A medida que crecía las discusiones eran cada vez más frecuentes...y a la pequeña Lenora de tan solo ocho años le dolía el corazón por ver mal a su Harrison. Lo amaba desde que tenía memoria...desde que se habían bañado desnudos de pequeños, juntos, quizá cuando tenían tres o cuatro años...o últimamente cuando el pequeño le pedía ver sus cosas y le mostraba las suyas, siempre a espaldas de sus padres claro...en el fondo ella sabía que eso no debía hacerse, pero no le importaba que Harrison le hiciera cosas o l

