Linda sintió con inmenso placer como él masajeaba su clítoris con su lengua, mientras ella se retorcía sobre su rostro donde estaba sentada. Mike lamía sus jugos, y la chupaba. La joven se tocó los pechos con la cabeza echada hacia atrás y se movió sobre el rostro de su marido hasta alcanzar el orgasmo. La muchacha estuvo por un tiempo temblando y luego salió de allí, le dio la espalda a Mike y observó que tenía el pene duro, así que lo tomó con sus manos y empezó a acariciarlo, y luego se sentó sobre su m*****o erecto sin dificultad. Lo montó dándole la espalda, cómo a un semental. —Oh si...siii...cariño así — decía Mike mientras veía a su joven esposa contorsionarse dándole una imagen de su hermosa y delicada espalda... y de su culo. — Que buen culo que tienes Linda...— gruñó y l

