Mike estaba semi recostado junto a su esposa Linda en la cama, inclinado sobre ella. Linda tenía un bulto envuelto en mantas en los brazos. Y estaba viendo su carita embelesada, mientras agarraba su manito. — ¿Por qué Connor? Es un hombre irlandés y no tiene pinta de irlandés, parece italiano — susurró Mike y miró a su hijo con orgullo. — Tú has elegido los primeros tres nombres de nuestros hijos, aparte tú y yo tenemos antepasados irlandeses, no veo nada de malo con el nombre... — murmuró ella y Mike hizo una inclinación con su cabeza —. Aparte... no sé, me gusta Connor, es un nombre fuerte y digno... — concluyó la joven mientras no apartaba su mirada del bebé. — Hacemos lindos bebés... — advirtió Mike todo orgulloso como un semental procreador y ella soltó una risita, sin embarg

