Con los días la tensión entre la pareja fue in crescendo...pero no en uno del tipo placentero más bien todo lo contrario. Su relación pendiendo de una cuerda como una frágil represa colmada a punto de rebasar... — ¡CON UN DEMONIO LINDA ÁBREME DE UNA PUTA VEZ, SOY TU MARIDO...TIENES QUE CUMPLIR CON TUS DEBERES MARITALES MALDITA SEA! — Le gritaba Mike mientras golpeaba...estaba borracho...esas últimas noches venía bebiendo mucho, pero Linda no pensaba hacerse cargo de eso. Por otro lado, no pensaba que estuviera escrito en ningún lado que ella tuviera deberes maritales de ningún tipo con él, de hecho, tenía ganas de gritárselo, pero no estaba segura de esto de los "deberes" ya que no había escuchado bien cuando el cura les leyó los votos a ambos en la boda. Mike siguió golpeando hasta c

