Linda estaba llorando en la cama...recién le había escrito una carta a su amiga del internado, Joan. Todavía le parecía estar en alguna especie de pesadilla de la que no tenía escapatoria, no podía despertar. Pero ahí estaba, se pellizcaba y seguía ahí...era real. Hal se había ido hacía unos días sin siquiera despedirse...y una parte de ella lo odiaba por eso, aunque su parte inteligente y consciente podía entender porqué lo había hecho. Seguramente quería evitarse la tristeza y el llanto de una desgarradora despedida...su Hal era un joven sensible...para su pesar en ese momento, debía admitir que hubiese preferido que fuera como el malnacido de Mike Falcone, con ese ímpetu... que hiciera que simplemente la tomara y la alejara de todo eso...que la apartara y la llevara de allí muy

