Linda no supo cuántas vueltas dio en su cama, molesta...aparte se sentía mojada, y por más que se secaba había que cambiar la maldita sábana. “Grrrrr”, pensó con rabia. “Malditos sueños molestos y maldito Mike Falcone”. Ya ni podía dormir tranquila...aparte el sueño había sido tan vívido, tan real...que cerraba sus ojos y volvía a verlo todo con lujo de detalles...entonces su cuerpo, el muy traidor, reaccionaba y MIERDA que se iba a tocar pensando en ese hombre estando despierta...Solo soñando, literalmente. No supo cuánto tiempo pasó exactamente hasta que cantó el gallo y los rayos del sol de un nuevo amanecer se colaron por su ventana anunciando el despertar de un nuevo día. A pesar de tener la puerta cerrada ella podía escuchar toda la actividad fuera. Así que solo tenía que esper

