33. Guardar las apariencias. Rex enciende de manera automática y sin pensar la computadora. Siente que le ha faltado horas de sueño, como tiene la cabeza en blanco decide ponerse a navegar por internet. Entra primero a sus r************* y luego, cuando el buscador carga, decide probar suerte buscando el mensaje que le han enviado por la noche. Escribe el mensaje completo del anónimo al que el sargento Nilo ha llamado “el mensajero” Su cuerpo y su mente se enfocan en la búsqueda. Pasan varios minutos y él, tan concentrado está que no se da cuenta que el sargento está ahí, demasiado cerca, al lado de él. ¿Lo ha hecho tan sigilosamente que ha sido imperceptible? ¿O es que él tiene dormidos los sentidos? De cualquier forma, Rex se estremece pensando en su falta de atención. Tiene que estar

