25. Las expectativas de Rex. —Ay, ya es de noche —murmura Rex, mirando al cielo, y se tropieza, y casi va a parar al suelo. Mal que bien, el sargento Nilo ni se ha enterado, y mucho menos le ha llegado a escuchar. Ambos apresuran el paso, para huir del frío y entrar en el todo terreno. —¿Qué le ha parecido el marido? —Rex le pregunta mientras enciende el motor. Tiene unas tremendas ganas de ponerse a charlar sobre la conversación con Manu pero por la expresión seria de Manu, está seguro que eso es algo imposible. Hace una mueca de frustración por la insatisfacción y la incapacidad de mantener una conversación con el sargento. —¿Adónde vamos? —le pregunta algo resignado. —A la gendarmería —Nilo responde completamente indiferente hacia él. Rex se resigna y se pone en marcha, y durante

