37.Un poco de compasión para el cabo Rex. Una vez que Sonia se aleja, Rex siente el calor subiendo en sus mejillas, es la primera vez que le pasa algo tan vergonzoso como aquello, por dentro se entremezcla con la desesperación, el odio y la desazón alternándose una y otra vez, y no le deja ver las cosas claras. No sabe qué sentir pero sí qué pensar: ¡Esa Sonia es tan odiosa! Rex oculta su cara de la vista del sargento con la esperanza de que le concediera un mínimo de intimidad para volver a la normalidad. Su mente trabaja con apuro... ¿Cómo puede ella saberlo? ¿Quién se lo dijo si nadie más que él y Joao lo saben? ¡Es imposible que lo sepa! ¡No ha pasado ni un día y ya se ha enterado Sonia! Eso está tan mal... Rex piensa en todas las posibilidades y todo es tan improbable... A n

