La luz del sol apareció por la ventana daba un hermoso reflejo hacia la pulcra y blanca habitación en donde se encontraban ambas mujeres dormidas, Camila abrió sus ojos y se encontró con unos brazos fuertes y suaves rodeando su cuerpo, su felicidad resplandecía en su rostro adormilado, intento levantarse lo más lento que pudo pero los brazos de Laura la atraían más y más hacia a ella, no es que quisiera oponerse, pero levantarse era su meta, una meta que estaba por ahora evadiendo ya que estaba en los dulces brazos de su chica. -¿Estas despierta? Bebé- Camila. -Si mi bonita- susurro un poco ronco la ojiverde cerca del oído de la castaña -Fue la mejor noche de mi vida y la mejor mañana que he vivido, solo con despertarme a tu lado- Camila se giró quedando frente a frente, se acercó

