Brian había contratado a varias personas nuevas para trabajar en la heladería de Angie, aunque algunos de sus empleados en el restaurante estaban capacitados para realizar tareas dobles en caso de que fuera necesario llenar un puesto vacante en la heladería. Además, durante la luna de miel, no estaría de más tener una amplia cobertura. La persona más joven de su personal, Michael Brewster, estaba a cargo del restaurante porque había estado allí por más tiempo que los demás y era muy eficiente. Supervisaría la operación mientras Brian no estuviera. Michael también era el volteador de hamburguesas, como le gustaba que lo llamaran, por lo que era indispensable en la ausencia de su jefe. El día de la inauguración de la heladería había pasado sin contratiempos. Angie había hecho un gran trabaj

