đŸŽ©SOMBRAS QUE MUERDENđŸŽ©

1768 Words

El segundo dĂ­a en el restaurante fue aĂșn mĂĄs frenĂ©tico que el primero. Pero esta vez, Cataleya se sentĂ­a menos torpe. Ya sabĂ­a dĂłnde iban las cosas, quĂ© platos salĂ­an mĂĄs rĂĄpido, quĂ© clientes dejaban mĂĄs propina y cĂłmo Elvira medĂ­a el ritmo del lugar sin perder ni un detalle. Leo, el mesero de sonrisa fĂĄcil y mirada cĂĄlida, no dejĂł de acercarse. —Hoy te ves mĂĄs segura —le dijo mientras pasaba una bandeja de bebidas—. ÂżDormiste bien? Ella dudĂł. —Lo suficiente. Leo le señalĂł con la cabeza hacia la terraza. —Cuando termines de limpiar esa mesa, tomate cinco minutos. Elvira no dice nada si es entre turnos. Yo te cubro. Cataleya obedeciĂł. Se sentĂł en una de las sillas del fondo, al aire libre, y respirĂł. AĂșn llevaba el uniforme, las manos un poco enrojecidas por el jabĂłn. TenĂ­a manchas d

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD