🌚TODO SE PUEDE PERDER 🌚

1500 Words

Cataleya se había despertado con el murmullo del agua en la cafetera automática. La cama era enorme, suave. Las sábanas olían a lavanda. Todo era demasiado perfecto para ser real. Abrió la ventana. Desde allí se veía parte del barrio alto de Roma. Ninguna reja. Ninguna amenaza. Fiorella la recibió en la cocina con una bandeja de desayuno digna de hotel: fruta fresca, croissants calientes, huevos revueltos. —¿Dormiste? Cataleya asintió con cautela. —Sí. Gracias. —Me alegra. Hoy hay ropa nueva en tu habitación. Debes comer bien. Te verás al espejo de nuevo y te gustará lo que verás. Cataleya empezó a comer en silencio. Luego, sin poder contenerse, preguntó: —¿Quién pagó por todo esto? Fiorella no la miró de inmediato. Colocó azúcar en su café con movimientos lentos. —Alguien que te

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD