Isabella
Es sábado y son aproximadamente las 10:00 de la mañana, no puedo creer que dormí tanto, mi abuela no me despertó porque seguro quiso que durmiera un poco más y realmente estoy agotada; me duele todo el cuerpo, pero no me arrepiento de todo lo que viví anoche, siempre pensé en llegar pura al matrimonio y entregarme al amor de mi vida a un hombre que me ame profunda e intensamente y fundirnos en uno solo. No sé que pasó ayer seguro fue por los tragos que tomé y no se pero sentí una gran atracción hacia Cristian ¿Quién se iba a imaginar que nos sucedería todo esto? mi primera vez fue especial como lo pensé, me trato de una manera muy cariñosa y al darse cuenta que era virgen hizo por hacer que fuera mágico y especial diciendo lo hermosa que me veía y dando besos que me llenaban de placer. Todo para olvidarme del dolor.
Me levanto y camino directo al baño para darme una ducha, me pongo ropa deportiva y recojo mi cabello en una cola de caballo, tomo los obsequios que compre para mis abuelos y bajo lentamente las escaleras para darles una sorpresa. Al llegar a la cocina mi abuelita está preparando el desayuno mientras que mi abuelo se encuentra leyendo el periódico. Dejo las bolsas en una silla que está a un lado de la entrada y le doy un gran abrazo y un beso a ella primero, se voltea muy cariñosamente y me dice:
—Mi niña hermosa se te pegaron las sábanas, subí a tu habitación y te vi tan dormida que no quise despertarte. —dice con su tono de voz dulce que puede provocar diabetes—. Espero que hayas disfrutado de tu salida anoche.
«Si ella supiera todas las experiencias que viví»
Me acerco a saludar a mi hermoso abuelo y lo llenó de besos, él me apapacha también y me da un beso en la frente. Me dice que no me escucho llegar y seguro fue por lo cansado que llegaron, se divirtieron mucho como hace tiempo no lo hacían.
Menos mal y no se dieron cuenta de la hora que llegue porque se arma un problema, les cuento que tengo una sorpresa para ellos y sacó las bolsas con sus respectivos obsequios, se los entrego y se quedan maravillados. Al parecer les encantaron mucho y mi abuela me reprocha diciendo que para que gasté dinero en eso, les respondo que fue un detalle para agradecer parte de todo lo que han hecho por mí en apoyarme y dedicarme todo su tiempo y brindarme ese amor incondicional. No puedo aguantar tanta nostalgia al decir estas palabras y las lágrimas brotan por mis mejillas y acercándome a ellos nos damos un gran abrazo.
Mis abuelos quedan muy felices por los obsequios, nos sentamos a desayunar esas ricas tortillas que hace mi abuela, le quedan para chuparse los dedos, terminamos de comer y ayudo a recoger la mesa para dejar todo en orden. Mis abuelos van y se sientan en el sofá a ver un poco de televisión, me dicen que los acompañe y me siento en medio de los dos, pasamos lo que resta de la mañana juntos en la sala. Invito a mis abuelos para salir a dar un paseo y aprovechar de pasar por la heladería, esa donde siempre me llevaban desde pequeña, al principio no querían ir pero luego accedieron.
Vamos saliendo a la caminata y quiero aprovechar con ellos cada momento, entre el trabajo y la universidad es poco el tiempo que puedo estar con ellos y en lo que tengo disponible disfruto al máximo con ellos.
Dimos un paseo por el parque y luego fuimos a la heladería a deleitarnos con esos ricos helados, hacemos nuestros pedidos, mi abuela uno vainilla con fresa, el de mi abuelo fue ron pasas y mantecado y yo uno de chocolate con mantecado.
Esperamos en la mesa a que lleguen nuestras órdenes, pasa unos minutos y traen la bandeja con nuestros helados y no puedo negar la emosión que siento, parezco una niña con juguete nuevo, mis abuelos me miran y sueltan una carcajada.
Ya vamos camino a casa y estamos muy contentos, pasamos una tarde excelente en familia, por un momento me pongo un poco triste ya que recuerdo cuando salía con mis padres y de verdad me hacen mucha falta.
Llegamos a casa y la abuela dice que no va a preparar cena, sólo nos dará cereal con leche y fresa picada, algo ligero para la noche. Terminamos de comer y ayudo a recoger la mesa, subimos a acostarnos ya que mis abuelos están muy cansados, les doy un abrazo y beso a cada uno en la frente y me retiro a mi habitación. Me voy al baño a darme una ducha, esta vez lleno la bañera con agua tibia y le agrego unos aceites que según son relajantes, entro y me quedo por una media hora más o menos y ya mis dedos parecen de viejito y me da risa, salgo y me tapo con mi bata de baño mientras seco mi cabello con otra toalla más pequeña, me pongo mi pijama y me meto en mi cama.
No tengo sueño aún, pero llegan a mi mente las imágenes de todo lo que pasó anoche, fue lo más hermoso que me ha pasado el sentirme amada, querida, deseada sólo imagino como seria mi vida si llegara a casarme con él.
«¿Qué tonterías estoy pensando?»
No creo que un hombre de mundo, tan guapo y con tanto dinero y que además tiene muchas mujeres a su alrededor se fije en mí que soy una simple estudiante. Sólo sé que mi primera vez fue muy especial e inolvidable, cierro los ojos y me quedo dormida de inmediato.
Cristian
Me encontraba durmiendo muy cómodo cuando me despertó el rayo de luz que pasa a través de la ventana, son aproximadamente las 8:00 de la mañana por un momento me quedo recostado pensando en la maravillosa que pasé ayer junto a mi hermoso ángel, no lo podía creer la manera en que el destino se ha empeñado en cruzar nuestros caminos, siento una gran felicidad, aún tengo su aroma impregnado en mi piel como desearía que fuera sólo mía, imagino cuando nos casemos y tengamos hijos ese sería el momento más feliz de mi vida.
«¡Por dios que estoy pensando yo Cristian McGregor casado y con hijos!»
Es una locura y no creo que ella se quiera fijar en un hombre como yo que consideran un playboy y que en las noticias aparecen los escándalos de sus amoríos desee tener algo conmigo. Ella tiene sus metas trazadas en la vida como para formar un hogar y dedicarse a todo lo que implica un matrimonio.
«Definitivamente estoy loco»
No puedo negar que todo lo sucedido anoche cambió mi vida de una manera inexplicable, me encantó ser el primer hombre en su vida, por eso me esmeré mucho en que fuera su mejor experiencia y que además sería inolvidable. Para ser sincero nunca había estado con una virgen quería hacerla sentir intensamente y que me pidiera mucho más, pero solo me dediqué a que ella se sintiera querida, amada y deseada no deje por ningún instante de decirle lo hermosa que era y la llenaba de besos.
Le tengo que agradecer a Marck que escogiera ese lugar donde al principio no quería ir, pero el destino me deparaba ir para encontrarme con la más hermosa creación de la tierra y se dieran todos los acontecimientos y vivir lo más maravilloso de nuestras vidas.
Me levanto de mi cama y me doy una ducha, me pongo ropa deportiva ya que me dispongo a salir y trotar un poco, de vez en cuando y según el tiempo disponible trato de ejercitarme,mantenerme en forma soy un hombre muy ocupado y paso la mayor parte del tiempo ocupado en todo lo referente a mi constructora. Tengo que seguir manteniendo a flote la compañía para que siga siendo la mejor del país.
Después de correr un largo trayecto llego a casa para bañarme nuevamente y sentarme con la nana que ya debe tener listo el desayuno y no puede faltar mi taza de café.
Me doy una ducha rápida y bajo a la cocina mi nana al verme se da cuenta de la gran cara de felicidad que tengo y no pierde oportunidad en expresar su inquietud.
—Mi niño qué brillo tan especial traes en los ojos, parece que anoche te fue muy bien.
«Si ella supiera»
—No nana nada diferente. —la abrazó y le doy un beso en la frente y nos sentamos para desayunar.
Se me ocurre una gran idea, quiero llevar a mi nana de paseo, quiero ser yo quien la lleve a divertirse y le digo que se cambie que vamos a dar un paseo. Ella se queda sorprendida, piensa por un momento pero finalmente acepta.
Ya la estoy esperando fuera de la casa ella viene y no sabe a donde la llevaré, abro la puerta del copiloto y sube, doy la vuelta y salimos rumbo a nuestro paseo. La llevo a un parque de diversiones, a ese mismo al que me traían cuando era pequeño y al llegar a la entrada se sorprende diciendo:
—Mi niño yo no soy una jovencita para que me traigas a este parque. —abre los ojos como platos.
Yo suelto una carcajada y le digo que la diversión no tiene edad y que siempre hay que sacar a ese niño que se lleva dentro y me da un golpe en el brazo. Entramos y la llevo al principio de su gran día de diversión.
Pasamos toda la tarde disfrutando y subiendo en todas las atracciones del parque, bueno casi todas algunas eran muy peligrosas según ella y no quería morir de un infarto. Comimos helados y algodón de azúcar, ya más tarde regresamos a casa muy cansados de verdad fue un día maravilloso.
Para que ella no cocine pido a domicilio comida china, sé que a ella le encanta mucho y hoy la quise consentir, después de pasada media hora llega nuestro pedido y empezamos a degustar de ese exquisito banquete. Ella está muy feliz y a mi me reconforta de verdad quiero mucho a mi nana ella es una madre para mi.
Ya es tarde y nos vamos a dormir y no deja de agradecer por el día tan maravilloso que pasamos hoy, tenía mucho tiempo sin divertirme.
Subo a mi cuarto y me despojo de toda esa ropa para darme una ducha, me colocó mi pijama y al recostar mi cabeza sobre la almohada me duermo inmediatamente del cansancio que tenía.