Michael Redford Me pasé una mano por mi cabello y de nuevo por mi rostro, no podía creer lo estúpido que fui al caer en las redes de Mia. “¡No puedo creerlo!” Caminé por el pasillo de un lado a otro, tenía que… La puerta de la habitación se abrió y salieron dos personas quienes habían arreglado a Mia en mi casa horas atrás. —Listo, señor Redford. —se despidieron y de inmediato entré a la habitación, Mia, venía hacia mí. —Señor Redford, estoy lista. —me tensé más cuando su mirada no estaba en mí si no en mi pecho y usando el “señor”. — ¿Por qué te portas así? —pregunté confundido. —Estoy lista, maquillada y peinada… De nuevo. Espero órdenes para bajar a la fiesta y seguir el plan. —cerré los ojos por un breve momento y al abrirlos, ella apretaba sus dientes, tensando su mandíbula. —B

