Michael Redford Jardín principal de los viñedos Redford Había regresado con Mia al jardín con la promesa que al terminar todo, estaríamos a solas para poder hablar tranquilamente, sin interrupciones, si nadie a nuestro alrededor más que nosotros dos. —Es hora de cortar el pastel, hijo—anunció mi madre llegando a mi lado, tenía mi brazo recargado en el respaldo de la silla de Mia, mientras ella hablaba con uno de mis hermanos de algo de caballos, levanté la mirada a mi madre quien sonreía emocionada. —Vamos, —asentí para luego inclinarme hacia a Mia y susurrar cerca por encima de su hombro. —Hora de cortar el pastel—ella asintió girando su rostro hacia al mío, a nada de cortar la distancia para besarla, pero odiaba tener público. —Vamos, —dijo cuándo miró a mi madre y le regaló

