POV. MONALISA. Pero tal vez no debería haberle pedido a papi que fuera más rápido o más fuerte, porque ahora estaba tan jodidamente segura de que no iba a ir a clases mañana. ¡No podría caminar mañana! —¡Mierda! ¡Aaah! ¡Papi! —gemí mientras él me embestía con su verg@, llegando profundo dentro de mi coñ0, tan profundo en un lugar que estoy segura de que ninguno de los otros chicos que han estado en mi vida podría haber alcanzado. —¡Ungh! Me estás apretando como una mordaza. ¡Simplemente... simplemente aprietas como el infierno mi p0lla! —Gruñó detrás de mí, azotando repetidamente mis dos nalgas. Mis nalgas se pusieron rojas brillantes bajo el impacto de sus manos duras, pero solo me volví más mojada y más excitada. —¡Mierda! ¡Voy a correrme, papi! —grité. —Hazlo. Córrete y aprieta aú

