POV. LUCIUS DEVINE. Pasamos bastante tiempo en la habitación, sin hacer más que abrazarnos por un rato antes de finalmente tomar un baño en el edificio. Ahora estábamos vestidos y a punto de salir del edificio. —Se siente genial —dije al salir del edificio. —¿Qué? —Lisa preguntó, casi susurrando. —Aún se siente genial que te haya contado sobre mis sentimientos porque ahora puedo decirte que te amo innumerables veces sin contenerme —respondí y ella se ruborizó suavemente. ¡M¡erda! ¡Se ve hermosa! Me dolía mucho que quisiera esperar una semana, pero en ese momento me estaba apagando de todas las emociones. No quería sentir demasiado. —Recuerda esto, Kekaki —me giré para enfrentarla directamente—. Solo tienes que decirme lo que crees que te impide amarme y yo me encargaré de ello —le

