El murmullo empezó antes de que Aurora cruzara la puerta del aula magna no era el ruido habitual previo a una clase importante, era más bajo, más denso como si todos supieran algo… y estuvieran esperando verla entrar para confirmar que era real Aurora se detuvo un segundo antes de avanzar respiró hondo, enderezó los hombros, no iba a retroceder. Cuando dio el primer paso dentro del salón, varias miradas se clavaron en ella de inmediato. Algunas se desviaron rápido, incómodas. Otras no se molestaron en disimular. Kai estaba sentado en la segunda fila, rígido, con la mandíbula tensa. Lysander, un poco más atrás, la observó con atención silenciosa, como si midiera cada reacción del ambiente. Aurora tomó asiento sin decir nada.y la puerta se cerró con un golpe seco. —Antes de comenzar —dijo

