-Ven te acomodo la corbata. -No entiendo porque debemos bajar si aquí tranquilamente podemos seguir disfrutando.- hizo un puchero.- además aún no llegan todos los invitados. Estaba parada frente a la ventana de tan grande habitación mis pensamientos retrocedieron en el tiempo y volvieron a ese lugar, a ese día en el que sentí mi mundo desmoronarse cuando vi como esa mujer besaba a Deimon. -Mira amor mis amigos llegaron. Ignore mis pensamientos y mire hacia donde me había señalado Deimon literal sentí que todo se volvía a cámara lenta 3 hombres enternados con cuerpos de dioses griegos caminaban tan sensualmente que cada movimiento que realizaban al caminar era una experiencia de placer, las mujeres que se encontraban a su alrededor transmitían el deseo que había en ellas por ser tocadas

