Lucius se despidió de su maestro, fue a verlo y vio a Marietta dormida junto a Él, estaba tranquilo dormido, ya respiraba normal, cogió una silla se acercó a la cama a acariciarle el cabello, se le saltaron unas lágrimas al recordar como estaba muriendo, lo abrazo y se recostó en el pecho de su vampiro y también se durmió, no sin antes poner un hechizo de protección. Mientras Drácula estaba en un sitio brumoso blanco, contempló una silueta conocida, se acercó y le toco el hombro, ese ente se dio vuelta y era… Su esposa Lissette su esposa fallecida, la mujer que Él amó con locura, se le llenaron los ojos de lágrimas, ella le sonrió —Drácula, amor mío, ¡estás aquí!, ¡te he extrañado tanto!, mi amor —Lissette amor, te extraño tanto, ¡nunca te olvide!, ¡siempre te ame! La abrazo con fuerz

