El postre fue delicioso, pay de queso con fresas y galleta de chocolate, Zoe estaba más tranquila porque Tom no volvió a tocar el tema de su trabajo bajo la mesa y parecía que todo estaba bien con todo eso porque la conversación giró en torno a conocerse un poco más, de forma más personal y menos laboral. Zoe pidió dividir la cena y eso fue para que la mirada de Tom cambiará completamente porque eso no era de caballeros con un interés real por una dama, así se lo explico mientras entregaba su tarjeta para pagar todo y cuando la cuenta estuvo saldada fue momento de irse del restaurante, Zoe con su enorme ramo de preciosas rosas rojas y la caja de chocolates ya no le cabía en las manos, pero él le ayudó; caminando hacia la salida se dio cuenta de que la familia Alenkov ya no estaba en su mes

