Zoe se la paso de maravilla gozando con los recuerdos del pasado, también se dio cuenta de que estaba volviendo a conocer a Tom pues no era la única que cambio en esos siete años, él también era diferente, hasta en su forma de pensar y de comportarse era muy diferente a la lagartija escuálida que conoció en sus tiempos de competencia. – ¡Siento que voy a reventar, comí demasiado! – dijo Tom terminando su copa de vino. – Todo estuvo delicioso y la velada ha sido fantástica. – Zoe también se terminó el vino en su copa. – En eso tienes razón, la velada ha sido excelente y más porque he podido conocer de nuevo a mi mejor amiga, creo que eso ha sido lo mejor de toda la noche... – se inclinó sobre la mesa y le tomo la mano – Gracias por darme esa oportunidad. – ambos entrelazaron sus dedos.

