Anne no vino a trabajar toda esta semana a petición mía para que no tuviera que lidiar con el que todo el mundo la viera con la cara llena de moretones. Sus padres estaban muy molestos con ella por no defenderse pero cuando les explicamos que fue lo mejor porque, de lo contrario, Anne también tendría que ir a la cárcel o pagar una multa, se calmaron. Afortunadamente decidió quedarse conmigo a partir del jueves y comenzamos a llevar su ropa para nuestra mudanza. Al principio discutimos un poco por lo del departamento pero al final decidimos mejor una casa en Pestalozzistraße porque es bonita, tiene 4 habitaciones y queda relativamente cerca de todos los lugares importantes. Hoy iremos a verla para firmar el contrato y más tarde vamos a comprar los muebles. En este momento me siento tan

