Anna despierta con su cuerpo bañado de sudor, luego de haber tenido una terrible pesadilla con Mario; su respiración completamente agitada hace que de inmediato tenga que beber agua. Lleva su mano directo al pecho, sintiendo su corazón que quiere salir, luego de tranquilizarse un poco va directo al baño, lavó su cuerpo muy bien con agua fría, se cambió y en poco tiempo se encontraba en la parte de afuera de la habitación. Camina rápidamente, aquel sueño ha sido casi real; mientras va de camino es inevitable que ella no lleve la mirada hacia la habitación de Mario, era impresionante el temor que estaba naciendo en su interior gracias a aquel hombre. Al llegar a la habitación del pequeño da unos cuantos golpes a la puerta pero él esta vez no respondió. Simplemente la puerta se abre, Anna

