Días después. Anna se levanta con los ánimos por el piso, como de costumbre deberá estar dispuesta desde muy temprano para el pequeño; se dirige al baño, retira su ropa y lleva su cuerpo debajo de la regadera. El chorro de agua fría cae sobre su cuerpo, aplica bastante jabón al terminar cierra la llave y con una toalla seca su cuerpo. Del armario sacó un hermoso vestido. Se viste rápidamente, maquilla su rostro y sale de la habitación yendo directo a buscar a Salvatore; mientras va de camino ella lleva la mirada hacia la habitación de Mario. Luego de aquella noche que vio al hermano de Mario nunca más lo ha vuelto a ver, por ende ha tenido que mentirle al pequeño, diciéndole que posiblemente se encuentra en viajes de negocios. Cuando ni siquiera ella tiene ni el más mínimo conocimient

