capitulo 3

570 Words
Contaron tres paradas, ellas deciden que en la quinta ellas se bajarán y correrán sin mirar atrás, llegan a la quinta parada y Astrid le dice Alana que se suelte y se queda quieta en el piso para que el camión siga su camino y no las vea, se aseguran de estar quietas para no ser arrolladas por el camión, una vez pasa ellas se levantan rápido y se van a esconder detrás de un árbol cerca con miedo de ser vistas. ¿Que haremos ahora ? pregunta Alana, Mmmm no lo sé, creo que podríamos escalar este árbol y descansar acá un poco hasta que amanezca y ver bien que haremos, creo que sería lo mejor dice Alana un poco asustada de dormirse y caerse pero sabe que si se quedan en el piso, pueden hacerles algo, igual son niñas y son presa fácil para los monstruos de la noche. El sol se asoma poco a poco, El día se vuelve un poco más cálido Alana no pegó el ojo, mientras que Astrid durmió feliz en el hombro de su amiga, feliz que no sería violada ni masacrada por el jefe, pero un golpe de realidad la despierta yapo Astrid despierta, tengo hambre ¿que hacemos ?, ah qué linda para despertar, golpea más fuerte para la próxima, se ríe Astrid, y responde mira vamos a ver qué encontramos por allí, mira lo que traje, se lo robe al Manolo de su pieza, el muy tonto lo dejo en su mesa de noche sin llave. eran un fajo de billetes, ella lo mantenía guardado en secreto, pero era su seguro para no morir de hambre, llevo a su amiga Alana a tomarse una taza de té con un Pan con huevos en un negocio que encontraron cerca de donde habían pasado la noche, sinceramente ambas estaban de acuerdo que era el desayuno más sabroso que habían probado nunca, solo recordaban el agua agria y pan con moho que les daban a diario, nunca comían bien, solo cuando iban a supervisar el hogar que era una vez al año y esconden a los niños maltratados para no ser descubiertos, eran unos malditos bastardos. Ambas terminan su desayuno y buscarán que hacer, necesitan un techo, pero nadie las acepta ya que son solo unas niñas pequeñas, piensan en ir alguna alcantarilla, pero son usadas por adictos, las plazas son peligrosas ya que las pueden tomar de nuevo y devolverlas al hogar. Ambas niñas están sentadas en una pileta pensando donde pasarán la noche, han caminado todo el día pero nadie les da techo, y con el dinero que tienen no les durará para siempre, ambas saben bien que deben trabajar, de pronto una mujer bien parecida se les acerca y les habla. hola niñas,¿están solas ? ¿que necesita? responde Astrid quien es más directa que Alana quien es más tímida Nada, solo vi solitas y me preocupe responde la mujer misteriosa Estamos buscando donde dormir Alana!!! le grita Astrid no digas nuestras cosas secretas, no confío en ella ¿que pasa si nos lleva donde está el jefe ?, Alana se tapa la boca y se golpea mentalmente la cara dándose cuenta que se acaba de dejar expuesta niñas yo tengo una casa donde pueden vivir si gustan, está cerca de acá y pueden trabajar es mejor que dormir en la calle. mucha maravilla dice Astrid con duda.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD