Jessa Deje que tanto Madeleine como Max, entraran a mi departamento y los acomode en mi sala de estar mientras hacía algo de café instantáneo. Tenía algo de curiosidad, por saber que estaban haciendo aquí, sobre todo porque significaba que estaban muy lejos de su mundo. Pero sabía que las respuestas que buscaba Madeleine no me las daría delante de Max, sabía que a pesar de todo quería protegerlo del mundo en que habitaba. Por suerte tenía una buena distracción para niños, solo esperaba que al final Zeus me pudiera perdonar por usarlo de esa manera, pero era lo mejor que se me había ocurrido. —Oye, Max ¿Qué tal si vas a jugar un rato con Zeus? — dije haciendo que me mirara emocionado, lástima que sabía que Zeus no compartiría el mismo entusiasmo. Pero daba igual, en estos momentos nece

