Capitulo ciento ochenta y cuatro

4265 Words

Lucifer. Se podía sentir la tensión en la habitación, nadie se atrevía a decir una palabra. Ahora estábamos en la cabaña, específicamente en la sala de estar, mientras que a unos pocos metros en otra habitación, Jessa se encontraba comenzando con el trabajo de parto. En otra circunstancia, todos estaríamos a su alrededor discutiendo por ser quien le sostuviera la mano o la mimara con cualquier cosa que quisiera. Pero no podíamos simplemente ignorar el hecho de que Jessa podría morir dando a luz. Eso hacia que la felicidad por el nacimiento de nuestro hijo redujera significativamente. Y si el parto se complicaba aun más el bebé también podría morir. Era la primera vez que me quedaba de brazos cruzados en una situación como esta, odiaba el hecho de no poder hacer nada. —¿Nadie ira a ver

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD