Axel Jessa no fue al trabajo tampoco hoy lo que significaba que todavía no estaba recuperada. Nunca había lidiado con estas cosas, las mayorías de los demonios que emplean el sexo para robar almas son los íncubos. Prefería las peleas o algo que fuera más complicado de hacer para atraer almas. Jugar con mujeres no era algo que me gustara, estar cerca de mujeres en general. Pero Jessa era la excepción a esa regla, era diferente. En el poco tiempo en que nos habíamos conocido, me había cautivado como ninguna mujer o demoniza lo había hecho. Al principio pensé que Lucifer se había equivocado, el rey del inframundo no puede tener como pareja a una simple mortal. Pero después de conocer a Jessa me había dado cuenta de que fue lo que termino atrapándolo. Quería estar con ella de esa forma,

