No sabía qué le ocurría, pero aquella chulita española lo atraía como un imán, y cuando a media comida ella se levantó y fue al baño, él hizo lo propio después, con disimulo. Cuando _______ salió del aseo, la agarró del brazo y, arrinconándola contra la pared, preguntó: —¿Irás al Sensations esta noche? —A ti precisamente no te lo voy a decir. Tom frunció el cejo y murmuró: —Nunca he conocido a nadie como tú. —Y nunca lo harás. Él sonrió por esa chulería e insistió: —¿Lo pasas bien con Damian? Asombrada por la pregunta, ______ suspiró. —Mira, nene..., ocúpate de tu pelirroja y deja de mirarme. Estoy harta de tus miraditas y... —Si sabes que yo te miro —la cortó él— es porque tú también me miras a mí, ¿o me equivoco? Boquiabierta por no saber qué contestar a aquello, _______

