8 El martes de la semana siguiente, cuando ______ dejó a Sami en la guardería, regresó a su casa para llamar a su familia en Asturias. Tras dos timbrazos, oyó: —Dígame. Era su hermana y, divertida, adoptó un tono de voz sureño y dijo: —Señorita Escarlaaata..., señorita Escarlaaata, al habla la señorita _______. —Mira que eres payasa, _____ —rió su hermana y añadió—: Que sepas que hoy estoy muy cabreada. —¿Por qué? —Mamá ha hablado con papá. —¿Y? —Que cuando cuelga, siempre está histérica y al final hemos discutido. No entiende que yo quiera regresar a Fort Worth. Según ella, aquí vivo mejor que allí, pero... —Dale tiempo, Scarlett. Aunque se haga la dura, no ha superado todavía el haber dejado a papá, y si tú también te vas... —Vaya dos, ________ —la cortó su hermana—. Me

