Capitulo 29

4648 Words
La noche antes de la vista, ___ se despertó al oír que algo golpeaba la ventana de su apartamento. Al principio pensó que estaba soñando, pero cuando el sonido se repitió, saltó de la cama y descorrió la cortina. Tom estaba allí, con la nariz pegada al cristal. Con el abrigo y la boina, hundido en la nieve hasta la rodilla, tenía un aspecto desesperado, casi frenético. Abrió la ventana y se hizo a un lado. Una bocanada de aire helado entró con él en el apartamento. Una vez dentro, cerró la ventana de golpe, corrió el seguro y devolvió las cortinas a su posición original. —Tom, ¿qué estás haciend...? Pero no pudo acabar la pregunta, porque él la estrechó entre sus brazos. Notó el olor del whisky cuando él la besó. Aunque sus labios estaban helados, su boca y su lengua eran cálidos y acogedores. El ardor de sus besos, profundos y sensuales, se extendió por la piel de ___. CAP 23 (PARTE 2) —¿Estás borracho? ¿Qué ha pasado? Él se apartó un momento, pero sólo para quitarse el abrigo y la boina. Luego, en seguida volvió a abrazarla, acariciándole los brazos con sus dedos helados; desabrochándole la chaqueta del pijama y deslizando una mano en su interior para acariciarle los pechos. Mientras se despojaba de la camisa, la empujó hacia atrás. ____ se quitó el pijama mientras él se libraba del resto de la ropa. En pocos segundos estaban desnudos. Tirando de ella, Tom la atrajo hacia sí y la abrazó, rodeándose las caderas con sus piernas. Nunca se habían desnudado y amado con tanta urgencia. Después caminó con ella en brazos hasta la puerta. Le acarició el sexo con los dedos helados mientras le atrapaba un pezón con la boca y succionaba. ____ gritó, sorprendida por su inesperado fervor. La diferencia de temperatura de sus cuerpos se fue igualando poco a poco. El firme torso de Tom se calentó al entrar en contacto con sus suaves y cálidas curvas. Cuando notó que ya estaba preparada, la embistió, clavándose en ella y gruñendo contra su cuello. Al notarla tan cerca, se relajó un poco. No quedaba espacio entre ellos. No había nada que los separara. Su cópula fue rápida y escandalosa; probablemente la conexión física más intensa que habían tenido nunca, superando incluso al polvo contra la pared en Florencia. No tardaron mucho en estallar de placer, con el corazón desbocado y la sangre corriéndoles acelerada por las venas. Agarrándose con fuerza el uno al otro, gritaron de éxtasis antes de derrumbarse, saciados, sobre la estrecha cama de ____. Tom la estaba aplastando, pero ella no dejaba que se moviera. Él trató de apoyar el peso en uno de los brazos, pero no quería romper el contacto total, piel contra piel. ____ le acarició el pelo y le dijo lo mucho que lo amaba, mientras él enterraba la nariz en su cuello, inhalando su aroma. También le dijo que no necesitaba beber si tenía problemas, que podía hablar con ella. Tom suspiró. —Estoy hablando contigo —susurró, besándole los hombros—, pero no me escuchas. Antes de que ____ pudiera protestar, la besó. La discusión murió antes de empezar, ya que Tom la excitó de nuevo hasta que unieron sus cuerpos una vez más. Al despertarse a la mañana siguiente, el apartamento estaba en silencio. Aparte del cerrojo de la ventana sin correr y del aroma a sexo que permanecía pegado a su cuerpo y a las sábanas, no había ni rastro de ningún visitante nocturno. Buscó por el estudio, esperando encontrar una nota, un mensaje, algo. Pero no encontró nada, ni siquiera un correo electrónico. Y una sensación de pánico la invadió. Al día siguiente, siguiendo las instrucciones de Soraya, ____ se dejó el pelo suelto, lo que la hacía parecer más joven e inocente. A las once en punto de la mañana se reunió con la abogada en el pasillo, frente a la sala de juntas. Tom y Pablo ya estaban allí, con las cabezas muy juntas y hablando apresuradamente en voz baja. Los dos iban vestidos con traje oscuro y camisa blanca. Pero Tom llevaba también una pajarita verde que resaltaba el Cafe de sus ojos. Sus miradas se cruzaron sólo un instante, pero bastó para que ____ se diera cuenta de que estaba preocupado. No sonrió ni la saludó con la mano. Parecía que quisiera mantener las distancias. Ella se le habría acercado, pero Soraya la sujetó y la hizo sentar en un banco, al lado de la puerta. De repente, ésta se abrió y un joven muy corpulento y enfadado salió al pasillo. —¿Paul? —____ se levantó. Él se detuvo y la miró sorprendido. —¿___? ¿Estás bien? Dime que no... Se interrumpió bruscamente al ver a la abogada, que se había levantado y se había acercado a su cliente. Se quedó mirando boquiabierto a ambas mujeres hasta que, entornando los ojos y maldiciendo entre dientes, se dirigió a la escalera. —¡Paul! —lo llamó ____, mientras él desaparecía escaleras abajo. —¿Lo conoces? —Es un amigo. —¿De verdad? —Soraya parecía sorprendida. —¿Por qué? ¿Os conocéis? —El año pasado demandó a una de mis clientas. Durante ese caso fue cuando me gané el odio del doctor Aras. ____ tardó unos instantes en procesar la información. Al comprenderla, se sentó con cuidado. «¿Soraya fue la abogada de la profesora Singer? ¿Dónde me he metido?» La ayudante del doctor Aras, Meagan, interrumpió sus pensamientos al abrir la puerta y anunciar que los miembros del comité preferían entrevistar al profesor Kaulitz y a la señorita Mitchell juntos. Tras una breve consulta con los respectivos abogados, Tom y ___ entraron en la sala seguidos de Pablo y de Soraya. En cuanto se hubieron sentado, en lados opuestos del pasillo, David Aras empezó a hablar. Según su costumbre, comenzó por presentarse él y presentar luego a los otros miembros del comité, los profesores Tara Chakravartty y Robert Mwangi. CAP 23 (PARTE 2/1) —La doctora Chakravartty, vicepresidenta de Diversidad. Ésta era una mujer pequeña y hermosa, de origen hindú y pelo largo y liso, oscuro como sus ojos. Llevaba un traje n***o y un gran pañuelo de color naranja rodeándole el torso como si fuera un sari. Le dirigió a ____ una sonrisa tranquilizadora, entre miradas agresivas en dirección a David Aras. —El doctor Mwangi, vicepresidente de Asuntos Estudiantiles. El profesor Mwangi era un keniata-canadiense que llevaba gafas de montura metálica y una camisa sin chaqueta ni corbata. Era el que iba vestido de un modo más informal de los cuatro y el que tenía un aspecto más amigable. Cuando le sonrió a ____, ella le devolvió la sonrisa. El doctor Aras prosiguió con unos cuantos comentarios introductorios. —Señorita Mitchell, profesor Kaulitz, se les ha notificado por carta el motivo por el que se ha requerido su presencia. Con motivo de la investigación sobre la demanda de conducta inadecuada, señorita Mitchell, hemos hablado con la profesora Picton, la señorita Peterson, la señora Jenkins, el profesor Jeremy Martin y el señor Paul Norris. »Durante la misma, han salido a la luz varios hechos, que han sido corroborados por más de un testigo. —Miró a Tom, apretando los labios—. Por esa razón, la oficina del rector ha ordenado la formación de este comité. »Los hechos que han salido a la luz son los siguientes: primero, que una discusión de carácter personal tuvo lugar entre la señorita Mitchell y el profesor Kaulitz durante el seminario del día veintiocho de octubre de dos mil nueve. »En segundo lugar, que el treinta y uno de octubre, la profesora Picton accedió a supervisar el proyecto de tesis de la señorita Mitchell a petición del profesor Kaulitz, quien posteriormente informó al profesor Martin sobre el cambio. Argumentó que el cambio era necesario a causa de un conflicto de intereses, concretamente que la señorita Mitchell era una amiga de la familia. Los trámites burocráticos necesarios para llevar a cabo el cambio se realizaron en noviembre. »En tercer lugar, el diez de diciembre, el profesor Kaulitz dio una conferencia pública en Florencia, Italia, a la que acudió acompañado por la señorita Mitchell. A lo largo de la velada, él la presentó a los asistentes como su prometida. Estos hechos están documentados con textos y fotografías y han sido corroborados por el profesor Giuseppe Pacciani, presente en la conferencia. —Sostuvo en alto una hoja de papel que parecía ser una copia de un correo electrónico. Tom fulminó el papel con la mirada, refunfuñando entre dientes al oír el nombre de Pacciani. El doctor Aras miró entonces a Tom. —¿Fue acosado por la señorita Mitchell para que mantuviese una relación amorosa con ella? ____ casi se cayó de la silla. Todos los ojos de la sala se clavaron en Tom, que se sulfuró. Su abogado empezó a susurrarle furiosamente al oído, pero él lo apartó con un gesto de la mano. —Rotundamente no. —Muy bien. ¿Mantiene actualmente una relación con la señorita Mitchell? —Doctor Aras —protestó Pablo—, no nos ha presentado ninguna prueba de que se haya infringido ninguna norma académica. Lo único que nos ha ofrecido ha sido una cronología superficial, abierta a interpretaciones, y un artículo de un periódico sensacionalista italiano. No permitiré que presione a mi cliente. —Si su cliente no tiene nada que ocultar, debería responder a nuestras preguntas. ¿Cuándo empezó su relación con su alumna, la señorita Mitchell? Antes de que Pablo pudiera volver a protestar, la profesora Chakravartty lo interrumpió. —Me opongo a este tipo de preguntas. Las relaciones entre profesores y alumnos del mismo departamento no pueden ser admitidas. Me gustaría que mi objeción constara en acta. El doctor Aras asintió en dirección a su ayudante, Meagan, que estaba tomando notas a toda velocidad en un ordenador portátil. —Anotado —dijo él, tras resoplar irritado—. En seguida volveremos al tema. Pero antes, ¿profesor Kaulitz? —Con el debido respeto, doctor Aras, mi cliente no está obligado a responder a suposiciones y especulaciones. Pero tal vez la señorita Mitchell quiera contestar a la pregunta. —Tras mirar de reojo a Soraya, Pablo sonrió inocentemente. —Muy bien. ¿Señorita Mitchell? Soraya le dirigió a Pablo una mirada asesina antes de volverse hacia el comité. —Mi cliente ya fue sometida a una experiencia de hostigamiento en la oficina del doctor Aras cuando se la obligó a defenderse de una demanda muy seria, pero absolutamente maliciosa, interpuesta por otra estudiante. En vista del estrés y del trauma emocional causado, solicito que dirijan sus preguntas directamente al profesor Kaulitz. Fue él quien propuso que la profesora Picton fuera la supervisora, es su firma la que está en los documentos. Nosotras no tenemos nada que decir. ____ se acercó a la abogada para protestar, pero Soraya no la escuchó. Ella apretó los dientes. —Ah, el clásico dilema del prisionero. Me pregunto si son conscientes de hacia adónde nos lleva todo esto si persisten en su actitud. —El doctor Aras carraspeó antes de añadir—: Si quieren, puedo ofrecerles unos minutos para que hablen con sus abogados, pero espero que respondan a las preguntas del comité rápidamente y con sinceridad. »Si no obtenemos testimonios, nos reservamos el derecho a decidir basándonos en las pruebas que hemos podido reunir. Y a transferir el asunto a la oficina del rector para que presente cargos. Disponen de cinco minutos. —Su voz era fría y sin expresión. —Dado que las relaciones entre profesores y alumnos del mismo departamento no pueden ser admitidas, propongo que el profesor Kaulitz salga de la sala para que podamos entrevistar a la señorita Mitchell. —La profesora Chakravartty le dirigió a ____ una mirada comprensiva—. Está en un entorno seguro. No se tomarán represalias contra usted por nada de lo que diga ante este comité. Si ha sido víctima de acoso s****l, podemos ayudarla. La actitud amable de la mujer se transformó en repugnancia al mirar a Tom. ___ se puso en pie de un salto. —El profesor Kaulitz no me acosó. Soraya la agarró del brazo, pero ella se soltó bruscamente. Así que la abogada se puso en pie a su lado, esperando el momento adecuado para protestar. Tom negó con la cabeza, nervioso, pero ____ no lo vio. —Mientras fui su alumna, no estuvimos juntos y nuestra relación actual es consentida. La sala entera contuvo el aliento unos instantes, antes de que el silencio se rompiera por el sonido de los bolígrafos de los miembros del comité al tomar notas. El doctor Aras se echó hacia atrás en la silla. No parecía sorprendido en absoluto. Ése fue el primer indicio de que algo había salido muy, muy mal. ____ se sentó lentamente, sin escuchar lo que Soraya le estaba susurrando al oído y se volvió hacia Tom. Aunque éste estaba mirando fijamente al frente, ella sabía que notaba su mirada. Apretaba los dientes con fuerza y tenía los brazos cruzados ante el pecho, con los ojos clavados en David Aras, como una cobra esperando el momento de atacar. —Gracias, señorita Mitchell, así que la relación es de carácter amoroso. —El hombre desvió la vista hacia Tom antes de volver a fijarla en _____—. Ya que ha sido tan comunicativa, permítame que le haga otra pregunta. ¿Cuándo compraron los billetes de avión para Italia? Ella lo miró sin comprender. —Sin duda, los reservaron antes del día ocho, es decir, antes de que finalizara el semestre. Lo que implica que aceptó ir con él de viaje antes de que el profesor le entregara su nota. Y eso puede plantear dilemas en una relación profesor-alumna, ¿no le parece? ____ abrió la boca para responder, pero Soraya se le adelantó. —Con el debido respeto, doctor Aras, está especulando. —En realidad, señorita Harandi, estoy haciendo una inferencia razonable de un quid pro quo —replicó él apretando los labios—. Es más, estoy sugiriendo que su clienta ha cometido perjurio al afirmar que no tenía ninguna relación con el profesor durante el semestre pasado. ¿Nos tenemos que creer que su relación empezó milagrosamente en el mismo instante en que acabó el semestre? ____ inspiró hondo y el sonido se oyó en toda la sala. Al otro lado del pasillo, Tom revelaba su ansiedad apretando mucho los puños, que trataba de esconder a ambos lados del cuerpo. El doctor Aras empezó a hablar, pero el profesor Mwangi lo interrumpió: —Señorita Mitchell, me parece oportuno recordarle las penas por perjurio y por violar las normas de no confraternización de esta universidad. —Su voz tranquila y amable contrastaba con la impaciencia de su colega en el comité—. El perjurio puede suponer la expulsión o sanciones severas. Y la violación de la política de no confraternización puede poner en peligro su situación académica. »Hasta principios de noviembre, estuvo preparando su proyecto de tesis bajo la supervisión del profesor Kaulitz; sólo un mes antes de su viaje a Italia. Estuvo matriculada en su seminario hasta el final del semestre y obtuvo un sobresaliente. »La política de no confraternización tiene como objetivo proteger a los estudiantes para que no sean víctimas del acoso de los profesores y evitar así posibles tratos de favor. Si se hubiera dado de baja del seminario del profesor Kaulitz, no estaríamos aquí, pero como siguió siendo su alumna, tenemos un problema. CAP 23 (PARTE 2/2) Y dicho esto, le entregó unos papeles a Meagan, que les dio una copia a ____ y otra a Soraya. Mientras esta última leía los documentos, ____ los contemplaba horrorizada. Volvió a mirar a Tom, pero él no le devolvió la mirada. —El profesor Martin ha declarado ante este comité que no recuerda haber hablado con el profesor Kaulitz sobre la conveniencia de que fuera la profesora Picton la que calificara su trabajo. La oficina del registro afirma que fue el profesor Kaulitz quien puso la nota, mediante el sistema de calificación por Internet. Como pueden ver, tenemos copias impresas de esos documentos electrónicos. —Doctor Mwangi, dado que acabamos de recibir estos documentos, solicito un receso para poder comentarlos con mi clienta. —La voz de Soraya interrumpió los pensamientos de ____. —Su clienta ha cometido perjurio, así que ya no vamos a concederle ningún receso —replicó el doctor Aras con severidad. —No estoy de acuerdo —lo interrumpió la profesora Chakravartty—. La señorita Mitchell no está en disposición de juzgar si fue o no víctima de coerción. Ciertamente, cualquier perjurio por su parte podría ser excusado si hubiera sido víctima de acoso s****l. —La profesora Picton calificó mi trabajo. Ella podría aclarar este malentendido. —El tono de ____ sonó extrañamente decidido, lo que contrastaba con el temblor de su voz. —Doctor Aras, disculpe que lo interrumpa, pero acabo de recibir un correo electrónico de la profesora Picton —dijo Meagan en voz baja. Acercándose a su jefe, le mostró la pantalla del ordenador portátil. Él leyó el texto rápidamente antes de indicarle que se apartara con un gesto de la mano. —Parece que la profesora Picton confirma su historia, señorita Mitchell. Soraya se echó hacia adelante en la silla. —En ese caso, todo aclarado. Respetuosamente, solicito que este comité concluya su investigación y ponga fin a este asunto. —No tenga tanta prisa, señorita Harandi. —El profesor Mwangi miró alternativamente a Tom y ____, sin molestarse en ocultar su curiosidad—. Si la relación es consentida, ¿por qué el profesor Kaulitz se esconde detrás de su abogado? —No han hecho más que presentarnos especulaciones y fantasías. ¿Por qué iba a molestarse mi cliente en responder? —El tono de Pablo era despectivo. —Tenemos derecho a llegar a nuestras propias conclusiones respecto a las pruebas. No puedo hablar por mis ilustres colegas, pero en mi opinión, su cliente y la señorita Mitchell tuvieron una relación el semestre pasado, lo que implica que violaron la ley de no confraternización, y que la señorita Mitchell ha cometido perjurio. Pablo se puso en pie. —Si ésa es la postura de este comité, solicitamos la asistencia de un representante de la Asociación de Profesores y de otro de la Asociación Canadiense de Profesores Universitarios y les avisamos de que tomaremos todas las medidas legales necesarias en caso de que se difame a mi cliente. El doctor Aras sacudió la mano. —Siéntese. No respondemos a las amenazas. Esperó a que Pablo tomara asiento antes de lanzar el bolígrafo sobre la mesa. Luego se quitó las gafas y las dejó junto a éste. —Dado que, al parecer, hemos topado con un iceberg, propongo suspender esta sesión hasta recabar más información. Tom apretó los dientes. Cualquier retraso era una amenaza para la entrada de ____ en Harvard. —Creo que, antes de concluir la sesión, deberíamos darle a la señorita Mitchell la oportunidad de contar su historia sin la presencia en la sala del profesor Kaulitz —insistió la profesora Chakravartty—. El profesor Kaulitz es un hombre poderoso, señorita Mitchell. Tal vez estaba preocupada por su situación académica y él se aprovechó de su ansiedad. Puede que ahora piense que la relación es consentida, pero ¿siempre lo creyó así? Varios testigos han afirmado que fue muy duro con usted en varias ocasiones. —¡Esto es una vergüenza! Doctor Aras, ¿va a permanecer de brazos cruzados mientras mi cliente es difamado por uno de los miembros de su comité? Quiero que mi objeción conste en acta, así como que pienso presentar una demanda contra la profesora Chakravartty por conducta poco profesional. —Pablo parecía estar a punto de sufrir una apoplejía. —Quiero que el profesor se quede —dijo ____ en voz baja. —Bien. —La voz de la profesora Chakravartty se suavizó—. Estoy segura de que esta situación es estresante y compleja, pero quiero que sepa que este comité tiene en su poder el correo electrónico que usted le envió al profesor Kaulitz, en el que le rogaba que dejara de acosarla. Repito que estamos aquí para averiguar la verdad. ____ parpadeó, pero siguió viéndolo todo borroso. Los sonidos también le llegaban como con sordina, como si estuviera dentro del agua. Todo se ralentizó, y en especial su mente, ante la enormidad de la revelación de la profesora Chakravartty y sintió que un frío intenso se apoderaba de su cuerpo. Meagan alargó unos papeles a Pablo y a Soraya. Pablo les echó un vistazo rápido antes de dejarlos a un lado. —Está absolutamente fuera de lugar sorprendernos con documentación nueva a estas alturas. —No estamos en un juicio; esto es sólo una vista de investigación. No estamos sujetos a las mismas normas que rigen en los juicios, señor Green. Profesora Chakravartty, puede continuar. —Y el doctor Aras se reclinó en la silla, mirando a la profesora con interés. —Sé que no interpuso una demanda por acoso contra el profesor Kaulitz, pero aún está a tiempo. Si lo desea, podemos quedarnos a solas y discutirlo. Pablo negó con la cabeza. —Mi cliente niega taxativamente cualquier acusación de acoso, ni s****l ni de otro tipo. Si alguien debería estar siendo investigada por acoso, ésa es la señorita Christa Peterson, instigadora de todo este enredo. —La señorita Peterson será investigada y se le pedirán explicaciones de sus actos, no se preocupe. —El tono del profesor Mwangi era directo y sereno—. Señorita Mitchell, yo también estoy muy interesado en este correo electrónico. Le dice al profesor Kaulitz que deje de acosarla. ¿Podría explicarnos en qué contexto hizo esa petición? —Fue un error. —Aunque ____ contestó en voz baja, su respuesta llegó a todos los rincones de la sala. —¿Un error? —repitió la profesora Chakravartty. —Tuvimos un malentendido. No debí usar la palabra «acoso». Estaba enfadada, no lo decía en serio. Soraya le habló al oído, pero ella se apartó y empezó a retorcerse las manos. —No hubo acoso, por eso no presenté ninguna demanda. La profesora Chakravartty la miró con escepticismo antes de volverse hacia el doctor Aras. —Creo que sería conveniente aplazar la vista. Tengo un montón de preguntas que me gustaría que respondieran los demás testigos. Y también me gustaría interrogar a la señorita Mitchell en un entorno menos hostil —añadió, fulminando al profesor Kaulitz con la mirada. —La señorita Mitchell ha negado la alegación y no presentó ninguna demanda contra mi cliente. Según el párrafo diez de la normativa universitaria sobre acoso s****l, no se la puede obligar a presentarla. ¿Podemos pasar a otro tema? —protestó Pablo. —No necesito que me diga cómo llevar esta reunión, señor Green —le espetó el doctor Aras—. Le dedicaremos el tiempo que consideremos necesario. A continuación, les hizo un gesto al resto de los miembros del comité para que se acercaran. Hablaron en susurros durante unos instantes. La sola mención de un retraso hizo que el corazón de ____ se acelerara. Miró asustada a Tom, que parecía muy sofocado. Poco después, el doctor Aras volvió a ponerse las gafas y miró a su alrededor. —Siguiendo la sugerencia de la profesora Chakravartty, se suspende esta vista. Le doy las gracias por su colaboración, señorita Mitchell. Usted, profesor Kaulitz, no nos ha dicho nada. Su falta de cooperación no nos deja otra opción que volver a interrogar a todos los testigos. Particularmente, tengo mucho interés en hablar con el catedrático de su departamento, el profesor Martin. »Si la relación entre la señorita Mitchell y usted es consentida, ambos pueden haber violado la ley de no confraternización. Y en cuanto a usted, señorita Mitchell, puede haber cometido perjurio respecto a la fecha de inicio de la relación. Por otro lado, el correo electrónico que le envió al profesor se contradice con el resto de sus afirmaciones. Y no me olvido de la mención de la beca M. P. Kaulitz que cita en ese mismo correo. »No voy a permitir presiones para resolver este asunto antes de tenerlo todo muy claro, así que se suspende momentáneamente la vista hasta haber recabado nueva información. Este retraso puede ser de varias semanas, dependerá de la colaboración que recibamos de su parte. Por supuesto, si prefieren que no haya retraso, pueden responder a nuestras preguntas —concluyó, mirando con severidad a Pablo y a Tom. ___ vio como Tom cerraba los ojos y murmuraba algo antes de ponerse en pie. —Ya basta. Seis pares de ojos se volvieron hacia el profesor de aspecto enfadado que estaba fulminando a los miembros del comité con la mirada. —No hay necesidad de retrasar nada. Colaboraré —declaró, con la mandíbula apretada y los ojos brillantes. A ____ se le cayó el alma a los pies. —Parece que por fin hemos captado su atención, profesor Kaulitz, y hemos logrado que salga de detrás de su abogado —comentó el profesor Mwangi con sarcasmo. —Ese comentario no es digno de usted —replicó Tom con gesto despectivo. —¿Está dispuesto a responder a las preguntas de este comité? —el doctor Aras interrumpió el duelo de miradas de ambos profesores. —Sí. Cuando Pablo se hubo recuperado de la sorpresa, se colocó al lado de Tom. —Doctor Aras, mi cliente no ha venido solo. ¿Me concede un momento para hablar con él? Cuando él asintió, Pablo empezó a susurrarle rápidamente algo a Tom al oído. ____ se dio cuenta en seguida de que a él no le gustaba lo que estaba oyendo, por lo que no le extrañó cuando éste le dijo que no a su abogado con la cabeza. Con una mirada severa, hizo callar a Pablo. —Estoy dispuesto a responder a sus preguntas, pero no delante de la señorita Mitchell. Algunas de las respuestas son de carácter personal y por... bueno... por varias razones, prefiero que sean confidenciales. El doctor Aras lo observó atentamente antes de asentir. —Muy bien. Señorita Mitchell, puede retirarse por el momento, pero no abandone el edificio. Podemos necesitarla más adelante. —Si el profesor Kaulitz piensa difamar a mi clienta, puede hacerlo delante de ella —protestó Soraya. —Las normas de la universidad y del sindicato de profesores aseguran la confidencialidad en todos los procesos judiciales. —La voz Aras era fría como el hielo. Tras consultar un instante con sus colegas, asintió en dirección a ____. —Si el profesor Kaulitz ofrece algún testimonio que implique a su clienta, se le dará la posibilidad de defenderse. Las cuestiones que no la afecten se mantendrán en la confidencialidad. Señorita Harandi, señorita Mitchell, pueden retirarse de momento. Mi ayudante las avisará si se requiere su presencia más adelante. Negando con la cabeza, Soraya tomó a ____ del brazo y trató de sacarla de la sala. Pero ella plantó los pies en el suelo con firmeza. —Nuestra relación fue consentida. Sabía lo que estaba haciendo y no me arrepiento de nada. ¡De nada! No ha habido nada sucio en todo esto. Nunca existió acoso. El doctor Aras se fijó en que el profesor Kaulitz se frotaba los ojos y maldecía entre dientes. —Señorita Mitchell, tendrá oportunidad de defenderse si es necesario. Si nos disculpa... Tirando de su clienta con más fuerza, Soraya la sacó de la sala. ____ trató en vano de intercambiar una mirada con Tom antes de irse, pero éste tenía la cabeza baja y los ojos cerrados.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD