_______ empezó comiéndose uno de los Baci, con los ojos cerrados de puro placer.
—Has encargado un banquete.
—Me he despertado con una hambre de lobo esta mañana. Te habría esperado, pero... —Se disculpó negando con la cabeza y, eligiendo una uva, miró a _____ con los ojos brillantes—. Abre la boca.
Cuando ella lo hizo, Tom le metió la uva en la boca, acariciándole el labio inferior al retirar los dedos.
—Y tienes que beber esto... por favor. —Le alcanzó una copa llena de zumo de arándanos con soda.
Ella puso los ojos en blanco.
—Eres exageradamente protector.
Él negó con la cabeza.
—No, así es como se comporta un hombre enamorado que quiere que su amante esté en plenas condiciones físicas para resistir todo el sexo que planea practicar con ella. —Le guiñó un ojo.
—No voy a preguntarte de dónde sacas ese tipo de información. Dame el zumo.
Y arrebatándole la copa de la mano, se lo bebió de golpe sin apartar la vista de él. Tom se echó a reír.
—Eres adorable.
______ le sacó la lengua y se preparó un plato para desayunar.
—¿Cómo te sientes esta mañana? —le preguntó él, abandonando el tono de broma.
—Bien —respondió ella, después de tragar un trozo de queso Fontina.
Tom apretó los labios, como si no fuera ésa la respuesta que había esperado.
—Hacer el amor cambia las cosas entre un hombre y una mujer —insistió.
—¿No estás contento con... bueno... lo que hicimos? —______ había palidecido bruscamente.
—Por supuesto que estoy contento. Lo que trato de averiguar es si tú lo estás. Y empiezo a temerme mucho que no es así.
Ella bajó la vista y volvió a juguetear con el cinturón del albornoz.
—Cuando estaba en la facultad, las chicas de mi planta se reunían y hablaban de sus novios. Una noche, contaron su primera vez. —Se mordisqueó una uña—. Sólo unas cuantas dijeron cosas buenas. Las demás historias eran horribles. Una explicó que habían abusado de ella cuando era pequeña. Otras habían sido forzadas por un novio o un pariente. Muchas estuvieron de acuerdo en que la primera vez había sido incómoda o las había dejado frustradas. El único recuerdo que tenían era el de su pareja gruñendo y acabando rápidamente. Pensé que si eso era a lo máximo que podía aspirar, más me valía seguir siendo virgen.
—Qué horror.
_____ se quedó mirando la bandeja del desayuno.
—Quería ser amada. Me pareció preferible tener una relación casta a través de cartas. Una conexión de la mente y el corazón en vez de una relación s****l. No estaba nada convencida de que fuera a encontrar a alguien que pudiera darme las dos cosas. Simon, desde luego, no me amaba. Y ahora que estoy teniendo una relación satisfactoria con un dios del sexo, no soy capaz de devolverle el placer que me da.
Tom alzó las cejas.
—¿Dios del sexo? Ya es la segunda vez que lo dices. Te aseguro que no...
Ella lo interrumpió, mirándolo fijamente.
—Enséñame. Estoy segura de que anoche no fue tan satisfactorio para ti como otras veces. Te prometo que si tienes paciencia conmigo, aprenderé.
Tom maldijo en voz baja.
—Ven aquí. —Alargando la mano, la atrajo hacia él y la sentó sobre su regazo. Guardó silencio un instante mientras la abrazaba y suspiró antes de decir—: Das por sentado que mis anteriores relaciones fueron satisfactorias, pero te equivocas. Tú me diste algo que nadie me había dado antes: sexo y amor al mismo tiempo. Eres la única de mis parejas que ha sido mi amante en el auténtico sentido de la palabra.
Le dio un beso muy dulce, una confirmación solemne y silenciosa de sus palabras. Y después continuó:
—El deseo previo y el atractivo de la mujer son cruciales para disfrutar de la experiencia. Y puedo afirmar que tu atractivo y el deseo que sentía por ti fueron muy superiores a cualquiera de mis experiencias anteriores. Añade a eso que era la primera vez que le hacía el amor a una mujer en el auténtico sentido del término... No tengo palabras para describir lo que sentí.
Ella asintió, pero algo en su actitud lo inquietó.
—Te prometo que no lo estoy diciendo para tranquilizarte. —Se detuvo como si estuviera eligiendo las palabras cuidadosamente—. A riesgo de parecer un neanderthal, tengo que reconocer que tu inocencia me resulta tremendamente erótica. Pensar que yo soy la persona que has elegido para que te instruya en los secretos del sexo... Pensar que alguien tan decente como tú puede ser al mismo tiempo tan apasionada... —Dejó la frase a medias y la miró fijamente—. Puedes aprender técnicas y posturas que te harán ser más hábil sexualmente, pero es imposible que me resultes más atractiva ni que nuestras relaciones sean más plenas.
_____ se inclinó hacia él para besarlo.
—Gracias por cuidar tan bien de mí anoche —susurró, ruborizándose.
—Y respecto a Paulina, ya me ocuparé de ella. Por favor, no te preocupes.
______ volvió a centrarse en el desayuno, resistiéndose a la urgencia que sentía de discutir.
—¿Me contarás cómo fue tu primera vez? —dijo.
—Preferiría no hacerlo.
Mientras se comía una pasta, _____ buscó un tema de conversación más seguro. Sólo se le ocurrió hablar de las dificultades económicas por las que atravesaba Europa.
Tom se frotó los ojos con las dos manos. Podría mentirle, pero después de todo lo que ella le había dado, se merecía conocer sus secretos.
—¿Recuerdas a Jamie Roberts?
—Por supuesto.
Tom se apartó las manos de los ojos.
—Perdí la virginidad con ella.
______ alzó mucho las cejas. Jamie y su dominante madre nunca habían sido muy amables con ella y no le caían demasiado bien. No tenía ni idea de que la agente Roberts, que la había interrogado tras el asalto de Simon el mes anterior, hubiese sido la primera mujer para Tom.
—No fue una gran experiencia —dijo él en voz baja—. Podría definirse más bien como una experiencia traumática. No la amaba. Me sentía un poco atraído por ella, pero no había afecto entre nosotros. Fuimos al instituto juntos. Un año se sentó a mi lado en historia. —Se encogió de hombros—. Después de clase, nos veíamos y tonteábamos y al final...
»Jamie era virgen, pero me mintió y dijo que no lo era. No fui nada atento con ella. Fui egoísta y estúpido. —Maldijo—. Luego dijo que no le había dolido mucho, pero había bastante sangre. Me sentí como un animal y siempre me he arrepentido.
Parecía avergonzado y _____ sintió la culpabilidad irradiando por todos los poros de su piel. La explicación de Tom la había hecho sentir mal, pero ahora entendía mejor su actitud de la noche an terior.
—Lo siento, es horrible. —_____ le apretó la mano—. ¿Por eso estabas tan preocupado anoche?
Él asintió.