Llegamos al templo, y me rompieron el celular, para que nadie nos encuentre, estaré aquí quién sabe por cuánto tiempo, estoy en una habitación con papá en camas separadas, y muy triste, aunque ya pasó una semana desde que nos fuimos y hoy por fin conoceré a la bestia, si, entrené como loca toda la semana, hasta baje de peso, me enseñaron a controlar ni ira, así puedo controlarla a ella. Está noche estaré encadenada, y hablaré con ella. Tengo que lograr convertirla en un lobo, así nadie le teme. Llega Ramón faltan 5 minutos para que ella salga y juro que me duele todo el cuerpo, casi voy perdiendo el conocimiento. -Ramon: mi niña, mírame tú puedes controlarla, a tu madre se la dormimos, pero tú puedes, tienes que hacerlo. Contaré, 10,9,8,7,6,5,4,3,2,1, tu puedes! -Alison: DUELEEEEEEEE!!!

