Cinco meses después Moisés sentía nostalgia, tenía un bajón familiar, extrañaba a su madre, nunca había durado tanto tiempo sin hablarle, pero ella estaba negada a atenderlo, pese a haberla llamado dos semanas después de la discusión, solo mantenía comunicación con sus hermanos y don Eusebio, porque su hermanita tampoco quería hablarle, suponía se trataba de solidaridad femenina con Cristal. A ellos les pedía no solo noticias, sino fotografías de Cristal, se las enviaban en formato digital, todos los días, incluso los ecos de su bebé y él las llevaba a imprimir, colocándolas en una pizarra de madera que mantenía en su habitación, a penas despertaba era lo primero que veían sus ojos, canalizando por completo sus pensamientos en ella, desde el momento de la discusión, pensaba mucho más en

