La emoción en Moisés era indescriptible, no sabía las razones por las cuales se sentía así, sin embargo, desde el primer momento cuando vio al bebé, lo sintió como suyo y ahora al saber que Cristal le puso el nombre de su hermano, fue una sensación inexplicable, era como si con la llegada de ese pequeño, se anunciara también el arribo de momentos extraordinarios en sus vidas. —Gracias, Cristal, no tienes idea de cuánto significa esto para mí —cargó el pequeño y sonrió de oreja a oreja cuando el bebé dibujó una sonrisa—. Hola, Juan Elías, soy tu papá, bienvenido a la familia Reyes, esperó poder hacer un buen papel, ser el mejor para ti, enseñarte con mi ejemplo. Siempre estaré para cuidarte, amarte y enseñarte a convertirte en un hombre de bien. Cristal los observaba con admiración, su co

