Dos días después, se encontraba en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar, estaba siendo acompañado por el profesor Arístides mientras chequeaba su vuelo con destino a Madrid, donde se quedaría en un hotel por una noche y al día siguiente, retomaría su viaje hasta Viena, se sintió un poco triste, porque a diferencia de la ve anterior, cuando fue despedido por su madre y los padres de Cristal, esta vez se iba sin ser despedido por sus familiares. No pudo evitar, un par de solitarias lágrimas que salieron de sus ojos, se chequeó y antes de entrar al área de embarque, se giró y se despidió de su profesor. —Profesor, nos vemos, lo llamaré cuando llegue a Madrid, gracias por todo Ha sido usted junto con el profesor Abreu, piezas fundamentales, para estar aquí, a punto de dar un paso más, p

