Al día siguiente, luego de salir del trabajo, Clarice se reunió con Sharon para acompañarla a hacer unas compras. —Suena emocionante eso de esconderse para estar juntos —comentó su amiga con tono de burla. —¡¿Qué tiene de emocionante?! —se quejó Clarice—. Es frustrante. No podemos ni tomarnos de las manos con total libertad, debemos estar pendientes de que la gente no nos mire y correr si aparece la prensa. —Pero eso aumenta la tensión entre ustedes. No me niegues que cuando al fin están solos saltan las chispas entre los dos. Clarice se sonrojó e intentó no recordar los momentos apasionados que vivía con Travis cuando se encontraban a solas. Estaba segura de que Sharon era capaz de leer los pensamientos. —Quisiera ayudarlo a tener una vida más tranquila. Desde el accidente para él t

